Cuando los progenitores viven en la misma ciudad, organizar las visitas de los hijos puede ser relativamente sencillo. Pero cuando tras el divorcio cada uno reside en distintos municipios, provincias o incluso países, surge una cuestión delicada: ¿Quién debe asumir los gastos de traslado de los menores?
Como abogados de familia en Sevilla sabemos que esta es una de las preguntas más habituales y, al mismo tiempo, una de las que más tensiones genera. Porque no hablamos solo de logística: hablamos del derecho de los hijos a mantener una relación cercana con ambos padres sin que la distancia geográfica se convierta en un obstáculo.
La importancia del convenio regulador
El punto de partida siempre es el mismo: lo mejor es que el convenio regulador prevea con claridad cómo se organizarán los desplazamientos y cómo se cubrirán sus costes.
Si se deja al margen, lo que debería ser un detalle práctico se convierte en un foco constante de conflicto: quién recoge, quién entrega, quién paga. Anticipar este asunto y reflejarlo en el convenio aporta seguridad a los progenitores y estabilidad a los menores.
Criterios que aplican los juzgados para el reparto de los gastos de traslado
No hay una regla automática que sirva para todos los casos. Los juzgados valoran las circunstancias concretas de la familia y, sobre todo, el interés del menor. Entre los factores que se tienen en cuenta destacan:
- Quién decidió el cambio de domicilio. Si uno de los progenitores se trasladó lejos de forma unilateral, lo normal es que asuma una parte mayor de los gastos.
- Capacidad económica de cada uno. Si existe un fuerte desequilibrio, puede ajustarse el reparto para no generar perjuicios.
- Derecho del menor a relacionarse con ambos padres. Los traslados no deben convertirse en un impedimento económico que limite el contacto con uno de ellos.
En definitiva, lo que buscan los jueces es una solución equilibrada y práctica, adaptada a la realidad de la familia.
Formas habituales de reparto
En la práctica, se aplican distintas fórmulas:
- Reparto al 50 %: cuando las economías son similares y el cambio de residencia fue consensuado.
- El que se traslada, paga más: si uno de los progenitores se mudó lejos sin relación con el interés del menor, puede cargar con una parte mayor del coste.
- Reparto flexible: dividir gastos de gasolina y peajes, compensar billetes de tren o avión con otros conceptos de la pensión de alimentos, o ajustar según la frecuencia de los viajes.
Lo fundamental es que la fórmula elegida sea clara, realista y quede recogida en el convenio para evitar malentendidos.
Cuando hablamos de viajes internacionales
Cuando los progenitores residen en distintos países, el tema es aún más sensible. No se trata solo de quién paga los billetes de avión:
- Cada salida del menor requiere consentimiento expreso del otro progenitor.
- Si no hay acuerdo, el progenitor interesado debe acudir al juzgado para solicitar autorización.
- En casos de riesgo de traslados no autorizados, es posible pedir medidas urgentes que limiten la expedición del pasaporte o sometan a control judicial cualquier desplazamiento.
Por eso es tan recomendable regular este extremo en el convenio, con plazos de respuesta y reglas claras para facilitar los viajes y evitar discusiones de última hora.
La previsión evita conflictos
Los gastos de traslado de los menores no son un tema secundario. Son parte esencial de la custodia y del régimen de visitas, y su correcta regulación es clave para que los hijos mantengan su derecho a convivir con ambos progenitores sin sobresaltos.
En Santa Cruz Abogados Sevilla llevamos más de tres décadas ayudando a familias a resolver estas cuestiones con cercanía, rigor y soluciones a medida. Sabemos que cada caso es distinto, y por eso diseñamos acuerdos claros y sostenibles, siempre pensando en el bienestar de los menores.
En una sola consulta analizaremos tu situación familiar y te diremos, con claridad, qué decisiones puedes tomar y cuáles conviene evitar.
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